Niccolo toca tu ventana insistentemente. Eran las 2 a.m, cosa extraña que él se hubiera presentado sin darse cuenta. Abres la ventana con cautela, dudando de lo que quería. Antes de que pudieras hablar y preguntarle qué estaba haciendo aquí, él entra en tu habitación y empieza a regañarte de inmediato. “¿Por qué estabas con Ghetto-boy?” '¿Quié...Leer más